Category Archives: Latino

La iglesia sodomita

En tiempos recientes no se usa mucho, pero en tiempos pasados era la norma. Aunque aún queda en la jerga legal el término “sodomía”, la verdad es que a la comunidad gay masculina no se le llama “sodomita” muy de seguido. Es de esperarse que ya no se le llame al hombre gay “sodomita”, puesto que la historia de Sodoma y Gomorra nada tiene que ver con la orientación sexual. Pero vamos, que me estoy adelantando a la discusión. La verdad es que la Iglesia – y hablo de la Iglesia con mayúscula, o sea, la comunidad religiosa sin importar su denominación – denuncia la orientación sexual no heterosexual como pecaminosa, sin darse cuenta que al hacerlo, se convierte, precisamente, en una Iglesia sodomita.

No quiero aburrir a mis lectoras y lectores con largas ponencias teológicas ni con apologías. Solo quiero señalar algunas cosas que, en su ceguera conservadora y fundamentalista, muchas personas ni se han dado cuenta. Lo gracioso es que son las mismas personas que gritan a los cuatro vientos que la Biblia es la palabra inerrante de Dios, que debem701070402_origos tomarla a la letra y que es necesario el creer cada palabra allí citada como inspirada sin error por el Espíritu Santo para alcanzar la vida eterna quienes no le han puesto atención a las historias de la Biblia ni a sus interpretaciones… ¡según aparecen en la Biblia misma! Así que aquí les va un poquito de iluminación, para ver si en algún momento se les prende el bombillo y deciden estudiar la Biblia de verdad.

Pues comencemos por el principio: la historia bíblica de Sodoma y Gomorra. La misma la encontramos en el libro de Génesis 18.16-19.38. En resumen, esto es lo que ocurre: Dios visita a Abraham y le indica que ha visto la maldad de las ciudades de Sodoma y Gomorra. Lot, el sobrino de Abraham, vive en Sodoma con su esposa y dos hijas. Abraham, preocupado por el bienestar de su sobrino y su familia, decide interceder por Lot. Dios promete a Abraham que si encuentra el mínimo de personas sin pecado en Sodoma y Gomorra, no destruirá las ciudades.

Cuando Dios miró de nuevo a las ciudades de Sodoma y Gomorra, la maldad era tal, que decidió destruirlas de todas maneras. Así que envió mensajeros a Lot y su familia para que abandonaran la ciudad y se salvaran. En el momento en que los visitantes llegan a la casa de Lot, el rumor pasa a oídos de la gente de Sodoma y Gomorra – o sea, los sodomitas y gomorritas – éstos salieron para intimidar a los visitantes.

Hay varias cosas importantes en la historia de Sodoma y Gomorra que los supuestos literalistas bíblicos prefieren no leer. También hay elementos en la historia que no pueden leerse fuera del contexto de las leyes levíticas bíblicas, algo que los literalistas – quienes dicen que hay que tomar TODA la Biblia de manera literal, que hay que prestarle atención a cada letra, cada palabra, cada oración – no hacen o no quieren hacer. Así que quisiera presentar mis argumentos para demostrar, de una vez y por todas, que los sodomitas (y gomorritas) de la modernidad son, en específico, quienes más condenan a las comunidades gay, lesbiana, bisexual y transgénero.

¿Por qué hago esto? Sencillo. Primero, porque es algo de lo que casi no se ha escrito en español. Existen miles de ensayos, libros y recursos en inglés sobre este tema, pero muy poco existe en español. Segundo, lo poco que existe en español, en su mayoría, son traducciones de los trabajos en inglés (u otras lenguas) por lo que no está escrito desde la realidad del pueblo hispanohablante. Tercero, porque es un tema que me toca personalmente como persona que profesa la fe cristiana, dentro de su forma protestante y de la tradición bautista. Además, finalmente, como hombre gay y miembro del clero, es importante para mí que temas como este se desarrollen puesto que, como dice la Biblia “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento…” (Oseas 4.6a) O, como nos recuerda de nuevo Dios en el libro de Isaías 5.13, “Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.” Así que, con gusto comparto algo de conocimiento sobre la Biblia con quienes dicen haberla leído y seguir sus estatutos pero que dejan ver su ignorancia acerca del texto sagrado.

Ahora démosle una lectura seria al texto de la historia de Sodoma y Gomorra y lo que la misma Biblia dice sobre ella.

Aunque no pretendo dar una lectura completa, hermenéutica o apologética – o sea, esto no es un ensayo teológico, sino un corto ensayo expositivo – quiero hacer referencias a algunos puntos que los literalistas prefieren obviar cuando leen la historia de Sodoma y Gomorra.

Primero, tenemos que tener en cuenta las costumbres semíticas con respecto a la hospitalidad. Viviendo en lugares desiertos, donde la vida de cualquier persona corre peligro ya sea por la falta de agua, por el calor o por los animales y plantas venenosas del desierto, el mostrar hospitalidad es sumamente importante en la cultura semítica. La Biblia contiene leyes bien específicas acerca de cómo tratar a los extranjeros y las extranjeras que viven entre el pueblo hebreo. Una mirada rápida al Pentateuco nos ofrece una clara evidencia de la forma en que Dios le pide al pueblo que trate a personas extranjeras que vivan o visiten entre el pueblo de Israel. Y, como a los literalistas les gusta mucho el arrojar versículos bíblicos a diestra y siniestra, aquí les tengo algunos con respecto a las leyes de hospitalidad: Éxodo 12.49; 22.21; 23.9; Levítico 19.10, 33-34; 23.22; 24.22; 25.6, 23, 35, 47; Números 9.14; 15.14-16, 26, 29; Deuteronomio 1.16; 10.18-19; 14.29; 16.11, 14; 23.7; 24.14, 17, 19-21, 26.11-13; 27.19. Aunque estas leyes fueron codificadas mucho después de los sucesos de Sodoma y Gomorra, nos ofrecen una visión de lo importante que era – y es – para Dios el proteger a quienes son extranjeros en tierras extrañas.

Cuando los visitantes llegaron a casa de la familia de Lot, el pueblo de Sodoma salió de manera violenta a recibir a los extranjeros. Ciertamente, el pueblo de Sodoma (y de Gomorra) no era parte de quienes llegaría a ser el pueblo de Israel, pero entre ellos vivía Lot y su familia, que, por acción del pacto de Dios con Abraham y Sarah, eran parte del pueblo que Dios escogió para revelarse a sí mismo.

Segundo – y aquí lo más importante de la historia – es que las referencias bíblicas con respecto al pecado de Sodoma y Gomorra es contundente. ¡Nada que ver con homosexualidad! Sí, hay pecado de inmoralidad sexual, pero no es el que los literalistas quieren imponer al texto. ¡El pecado de inmoralidad sexual lo comete Lot! ¿Cómo? Pues así mismo como lee. El pecado de inmoralidad sexual lo comete Lot al ofrecer sus propias hijas a la multitud para que las violen. ¿No han leído esto los literalistas en la historia? Pues le cito, según Génesis 19.6-8: “Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí, y dijo: ‘Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.’” En ningún momento se nos dice cuál era la intención de la multitud con respecto a los ángeles que vinieron a visitar a Lot. La verdad es que no sabemos si la intención era de violarles, de pegarles o de maltratarles; pero de todas maneras, podemos inferir que la intención no era tratarles bien, sino humillarles. Entonces Lot, en se desesperación de que sus huéspedes no sean maltratados, ¡ofrece a sus propias hijas para que sean maltratadas! ¿Cuántos literalistas hablan acerca de estas acciones de Lot? Ninguno. O por lo menos, no he escuchado a ningún literalista condenar a Lot.

Ahora, veamos lo que la misma Biblia nos dice que es el pecado de Sodoma y de su hermana Gomorra… (Si quieren, aquí pueden escuchar los tambores… porque es una de esas revelaciones que, como dicen en mi país, “se cae de la mata”, pero que nadie lee.) Según Ezequiel 16.49-50, Dios mismo nos dice que esta fue la maldad de Sodoma: “He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso. Y se llenaron de soberbia, e hicieron abominación delante de mí, y cuando lo vi las quité.” Les cito los pecados: soberbia, saciedad de pan, abundancia de ociosidad, no fortalecer la mano del afligido y el menesteroso y abominación. (Y aquí, recordemos que “abominación”, según la Biblia, puede ser cualquier cosa desde no limpiarse correctamente, según Levítico 7.21 hasta adorar ídolos según Deuteronomio 7.25).

Es interesante que en una de las instancias en que Jesús utiliza el ejemplo de Sodoma y Gomorra según lo leemos en Marcos 6.7-13, es en el contexto de que sus seguidores no sean recibidos de buena manera en tierras extranjeras. O sea, ¡que el mismo Jesús sabía que el pecado de Sodoma y Gomorra fue la inhospitalidad!

Como dije al principio, este no es un ensayo teológico hermenéutico o apologético, solamente un ensayo expositivo para dejarle saber a los literalistas lo alejados que están sobre la lectura del texto. Así que, entendiendo que podríamos escribir muchos otros ensayos sobre el tema, me adelanto a compartir algunas conclusiones con mis lectoras y lectores.

Entre las conclusiones a las que he llegado al prestarle atención al texto están las siguientes:

  1. La iglesia cristiana contemporánea, en especial la mayoría de las comunidades evangélicas y fundamentalistas, son el vivo ejemplo de sodomía. En ellas no se permiten personas ajenas a su grey (extranjeros y extranjeras). Las mismas no comparten la mesa con quien viene en busca de pan y vino (muchas mantienen la mesa de comunión cerrada, vetada a quienes no sean parte de las congregaciones o denominaciones particulares). Muchas de estas comunidades son soberbias, predicando que ellas, y solo ellas, tienen la verdad inalienable de Dios. Además, practican la abominación de idolatría, al poner a la Biblia – una creación humana – por encima de Dios, de la revelación de Dios en Jesucristo y de la dirección del Espíritu Santo, quien es responsable de “guiarnos a toda verdad” según nos dice Jesús en Juan 16.13.
  2. La iglesia cristiana contemporánea – otra vez, en especial las comunidades evangélicas y fundamentalistas – no son literalistas. Sus líderes y miembros NO toman la Biblia de manera literal. Por el contrario, estas comunidades leen sus propios prejuicios en cada historia bíblica, sin prestar atención a la dirección del Espíritu Santo ni de la historia del pueblo que nos dio las Sagradas Escrituras. De hecho, no hay tal cosa como “interpretación literal” de ningún texto. Toda persona que lee, lo hace desde una realidad histórica, social, religiosa, económica, familiar, geográfica y tantas circunstancias que nos hacen seres humanos.
  3. La iglesia cristiana contemporánea es hipócrita, pues utiliza sus propias bíblicas para imponer sus creencias sobre otras personas, en vez de permitir que sea Dios, a través del Espíritu Santo, quien dirija a los individuos a una lectura bíblica que nos acerque a Dios.
  4. Finalmente, la iglesia cristiana contemporánea, en especial las comunidades evangélicas y fundamentalistas, al tratar de imponer sus propias lecturas al texto bíblico, no dejar que el Espíritu sea quien les dirija y querer añadir y quitar cosas del texto de manera indiscriminada, están cometiendo el pecado que tanto aborrecen: quitar y añadir a la Biblia. Como nos dicen las Sagradas Escrituras, en Deuteronomio 12.32: “Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.” Y luego nos repite en Apocalipsis 22.19: “Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.” Así que, ¿qué esperan estas comunidades para arrepentirse, para mirar de nuevo a Dios y pedir perdón por sus pecados de sodomía e idolatría y reconciliarse con el Creador? Les insto a reconsiderar sus caminos sodomitas pecaminosos y abrir las puertas de sus iglesias y de sus corazones a recibir a toda la creación de Dios (Romanos 8.22-23), y de esta manera cumplir el sueño de Dios de crear un cielo nuevo y una tierra nueva donde “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.” (Apocalipsis 21.2)

Leave a comment

Filed under amor, Dios, Español, Gay, iglesia, Latino, LGBTQ, Queer, trans

Seeing God in Abuela

When my father and my mother forsake me, then the Lord will take me up.
Psalm 27.10, KJV

My abuela Palmira left this world on March 30th, 2014. She was the last one of my grandparents to leave us. I had been blessed with three sets of grandparents as my father had two sets of parents, his birth parents, abuelo Quino and abuela Margot, and the couple of welcomed him into their family when he was quite young and working away from his hometown, abuelo Jobito and abuela Ester. My maternal grandfather, abuelo Juanito, left us when I was 8 years old but I still remember him very well. Every Sunday afternoon, when the family gathered at their home, he would sit on his rocking chair and tell us funny stories that would make us laugh for hours. Abuela Palmira would stand next to him and laugh with all of us.

Abuela Palmira   There was something peculiar about my maternal grandparents. They practiced Spiritism, a religion in which every human being is of sacred worth and where spirits guide us to be in communion with the Great Spirit that is sometimes called God. At their home, everyone was welcomed and celebrated. They never rejected anyone. My grandparents believed in serving everyone and in welcoming everyone without distinction. Although I was too young when my grandfather died and thus not even aware of my own sexual orientation, I know that my grandfather would have accepted me and celebrated me. My grandmother, however, had the chance to know who I am as a whole person and she always, without doubt and without excuses, celebrated me for who I am.

When I think about abuela Palmira, the verse that always comes to mind is that of Psalm 27.10: “When my father and my mother forsake me, then the Lord will take me up.” When my parents rejected me for being queer, it was abuela who welcomed me. She always supported me and celebrated my life. When I introduced her to my now husband, I was told that she spent months telling everyone who would listen about the wonderful man I had met. Recently, while talking with an aunt, she told me how they found among abuela’s personal items the wedding invitation I had sent her for my marriage. I knew she would not be able to attend my wedding due to health problems, but she had kept that invitation as an important memento. Through these actions, I can say that abuela embodied the Holy One in my life. Thus, when my parents disowned me, God took me up through the love, support and affirmation of my abuela Palmira.

The Sunday before abuela departed this world, my husband and I spent time with her. We had been in Puerto Rico for vacation, and of course I had to go visit abuela. She made us laugh with her witty remarks. This was abuela. She was always making jokes and laughing about things, even when her health wasn’t the best, she always found joy in living. I am not naïve to say that she was perfect, because none of us are. She had her flaws and made mistakes like the rest of us. But her love and support meant the world to me, and it is those values that will stay with me throughout my life. Her love, her support, her laughter that last time I saw her will always be the manifestation of God in my life. I will keep her memory alive as long as I live and I will always share with the world the values that she shared with me.

Abuela Palmira, you are now gone from us, as you would have said, you are now “unfleshed”, but your spirit will continue to guide me just as the spirit of abuelo Juanito has never left me. Gracias por todo, abuelita.

 

Leave a comment

Filed under amor, Culture, Dios, familia, Gay, Heritage, Hispanics, Latino, Lesbian, LGBTQ, Puerto Rico, Queer, Theology

Celebrating LGBT-Affirming Bapitsts

Today a Baptist minister who lived spreading a message of hatred and damnation to the gay, lesbian, bisexual and transgender communities died. I do not rejoice in his death, nor do I feel particularly wont of publishing his name. I believe that the best thing to do with people like him – and with others who also have a message of hatred, such as a certain US Senator from Texas, a Governor from Arizona and others – is to retrain from publishing their names. After all, most of them are always looking for exposure. I prefer to publish the names of those who are working for justice and reconciliation…

AWAB logo

As I reflected on how the media and even LGBTQI organizations continued publishing their reaction to his death, I decided to take a different approach. This approach is more consistent with my principles of inclusion and reconciliation. Today, I want to make public the work of a Baptist organization that is hard at work opening the doors of our communities to LGBTQI individuals. The Association of Welcoming & Affirming Baptists (AWAB) was born out of the need to proclaim a message of inclusion, celebration and integration of LGBTQI individuals in the life of Baptists communities of faith.

In 1997 I was a junior at the University of Puerto Rico in Mayagüez, and I was finally coming to accept my sexual orientation. As someone who grew up in a Baptist church, I could not imagine my life without a faith community. However, accepting my sexual orientation meant that there was no more room for me within the Baptist congregation in which I grew up. Although my childhood church was not proclaiming the same message of hatred as the recently deceased Baptist minister did, the truth was that there was not a message of inclusion either. The message of a God who rejected people with diverse sexual orientations was well ingrained in the overall message of my congregation.

This message of exclusion was so strong that many times I wanted to just disappear from this earth. I thought that I could just solve my problems by erasing myself from the picture. Several times I thought of ending my life, since there was no way that I could find comfort in the arms of a God who hated LGBTQI individuals.

It was at that moment, in 1997 during my junior year at the UPR-Mayagüez that I went to the library and started searching for answers. I clearly remember sitting in front of the computer and typing the words “gay” and “Christian” and “Baptist”. I had no idea of the surprise that awaited me! The first page that showed up on the search engine was that of the Association of Welcoming & Affirming Baptists.

Finding this organization helped me realized that I was not alone. I read the list of churches on that page and realized that, even though these churches were thousands of miles away from me – one of the earliest supporters of AWAB is the Church of Covenant in Palmer, Alaska, which is a few thousand miles away from Puerto Rico – there were people like me out there. Oh, what a joy! There were other gay Baptists out there! Not only that, but the page had their logo published, which at the time was the official logo of my denomination, the American Baptist Churches, USA, with the colors of the rainbow. I was so happy that I printed the logo and pasted it on my Bible. I have had that Bible with this logo for all these years… as a reminder of how AWAB saved my life and showed me that it is possible to be gay and Baptist.

This is my story. This is why today, instead of publishing the name of a Baptist minister who spent his life hating, I prefer to make public the name of the Baptist organization that helped me overcome my pain. I am glad that AWAB exists. I am glad that so many Baptist ministers have spoken out in favor of LGBTQI individuals, and that they have worked hard to include us the many Baptist communities of faith that joyfully welcome, affirm and celebrate the diversity of God’s creation!

1 Comment

Filed under Church, Culture, Gay, Hispanics, Latino, Lesbian, LGBTQ, Theology, trans, worship

Las mantillas evangélicas

IMG_3419En mis años de infancia, cuando visitaba de vez en cuando la parroquia de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa en Castañer, Puerto Rico, veía una que otra viejita usando mantilla. Las mantillas son esos velos que cubren la cabeza de las mujeres católicas devotas. Por lo general son negras. Las mantillas eran utilizadas mucho en los años antes del Concilio Vaticano II. Pero luego de éste Concilio, la Iglesia Católica decidió que no era necesario el que las mujeres utilizaran mantillas en la iglesia. Así que el uso de mantillas se ha mantenido solamente entre las viejitas que todavía se aferran a la tradición y a los grupos Católicos ultra-ortodoxos.

Bueno, eso era lo que creía yo, hasta que visité El Salvador hace unas semanas. Resulta que caminando por las calles de San Salvador – y en muchos otros lugares que visité en el país – me encontré con mujeres de todas las edades vistiendo mantillas. Todas llevaban mantillas blancas. Elaboradas con perlitas de mentira y bordadas con hilo fino blanco. Me pareció interesante ver tanta mujer católica aferrada a su tradición, así que le pregunté a mi amigo el porqué de tal devoción.

“¡Esas no son mujeres católicas! Quienes llevan esas mantillas son evangélicas.” Eso me dijo mi amigo. Me quedé estupefacto. ¡Mujeres evangélicas vistiendo mantillas! Yo había sido testigo de mujeres de grupos evangélicos judaizantes utilizar mantillas (en Puerto Rico, la Congregación de Yahweh es una de estas iglesias), pero nunca en público. Por  lo general, el uso de mantillas es exclusivo para el culto privado. Después de todo, aun si leemos al Apóstol Pablo literalmente en 1 Corintios 11:1-16 éste hace referencia al uso del velo por la mujer solamente en el contexto del culto.

Lo interesante de ver tanta mujer en El Salvador con velo/mantilla es que me recordó cuán similares somos a pesar de nuestras diferencias. De seguro que si les preguntara a esas mujeres evangélicas qué piensas de sus hermanas católicas, nos dirán que las católicas están mal. Criticarán su fe y su forma de expresar el cristianismo. Así mismo, las mujeres católicas quizás critiquen o no entiendan a las mujeres evangélicas. Pero interesantemente, las mujeres evangélicas son herederas de una costumbre católica romana. La han adoptado y adaptado para sí. De hecho, a quien siguen e imitan es a la misma María de Nazaret, cuya imagen siempre lleva velo/mantilla, pero cuya imagen es tan rechazada por las mismas mujeres que siguen su ejemplo.

Seguimos teniendo divisiones por cosas que no deben dividirnos. Seguimos construyendo muros que nos separan aun cuando somos similares. Seguimos rechazando otras personas porque no comprendemos el porqué de sus costumbres… Así somos… Ojalá que un día estas hermanitas evangélicas se den cuenta que sus mantillas no son suyas, las heredaron de sus hermanas católicas romanas y de María la Madre de Jesús.

 

Leave a comment

Filed under Church, Culture, Dios, Español, Hispanics, iglesia, Latino, mantilla, Theology, worship

Hispanic Heritage Month 2013 Reading List

September 15th through October 15th is “Hispanic Heritage Month.” Here is a list I put together of books that talk about the Hispanic/Latin@ experience in the United States from different perspectives. I have only included books I have read and deemed interesting. I have also tried to capture different aspects of the Hispanic/Latin@ vida: from religion to sociology to economy to immigration… (I still have a very long list of other books to read… once I do read them, they will show up on this list!)

It is my hope that you can grab at least one of these books during this month and learn more about the Latin@/Hispanic experience in the United States. All of the books are in English, as my intention is to reach out to the English-speaking friends of all ethnicities and races. Hope you enjoy!

9.15.12.HispanicHeritageMonth

 

Religion:

1. Mañana: Christian Theology from a Hispanic Perspective by Justo L. González

2. En la lucha / In the Struggle: Elaborating a mujerista theology. A Hispanic Women’s Liberation Theology by Ada María Isasi-Díaz

3. La Cosecha: Harvesting Cotemporary United States Hispanic Theology by Eduardo C. Fernández

4. Latina Evangélicas: A Theological Survey from the Margins by Loida I. Martell-Otero, Zaida Maldonado Perez and Elizabeth Conde-Frazier

5. Galilean Journey: The Mexican-American Promise by Virgilio Elizondo

Literature:

1. When I Was Puerto Rican: A Memoir by Esmeralda Santiago

2. Almost a Woman by Esmeralda Santiago

3. The Turkish Lover by Esmeralda Santiago

4. The House on Mango Street by Sandra Cisneros

5. The Circuit : Stories From the Life of a Migrant Child by Francisco Jiménez

6. Breaking Through by Francisco Jiménez

7. Reaching Out by Francisco Jiménez

8. How the Garcia Girls Lost Their Accents by Julia Álvarez

9. Christ-Like by Emanuel Xavier

10. Americano: Growing up Gay and Latino in the USA by Emanuel Xavier

11. Santo de la Pata Alzada: Poems from the Queer/Xicano/Positive Pen by Lorenzo Herrera y Lozano

12. My Beloved World by Sonia Sotomayor

History

1. Bacardi and the Long Fight for Cuba by Tom Gjelten

2. Latino Americans: The 500-Year Legacy That Shaped a Nation by Ray Suárez

3. Latinos: A Biography of the People by Earl Shorris

4. Harvest of Empire: A History of Latinos in America by Juan González

5. Latinos: Remaking America edited by Marcelo M. Suárez-Orozco and Mariela Páez

6. Historical Perspective on Puerto Rican Survival in the United States edited by Clara E. Rodríguez and Virginia Sánchez Korrol

Cultural Studies

1. From Bomba to Hip-Hop: Puerto Rican Culture and Latino Identity by Juan Flores

2. It’s All in the Frijoles: 100 Famous Latinos Share Stories, Time-Tested Dichos, Favorite Folktales, and Inspiring Words of Wisdom by Yolanda Nava

3. Latinos in America: Philosophy and Social Identity by Jorge J. E. García

Social & Contemporary Issues

1. Empire’s Workshop: Latin America, the United States, and the Rise of the New Imperialism by Greg Grandin

2. HIS-Panic: Why Americans Fear Hispanics in the U.S. by Geraldo Rivera

3. Illegal People: How Globalization Creates Migration and Criminalizes Immigrants by David Bacon

4. The Presumed Alliance: The Unspoken Conflict Between Latinos and Blacks and What It Means for America by Nicolás C. Vaca

5. “They Take Our Jobs!” And 20 Other Myths About Immigration by Aviva Chomsky

Leave a comment

Filed under Culture, Heritage, Hispanics, History, Latino, Puerto Rico, United States, USA

Lo que la decisión de la Corte Suprema significa para mi familia

Hoy ha sido un día histórico. La Corte Suprema de los Estados Unidos ha determinado que el gobierno federal no tiene razón constitucional para negar los derechos a las parejas del mismo sexo que hayan entrado en contratos matrimoniales donde esos contratos sean aceptados. O sea, que si vives en un estado de la Unión donde el matrimonio igualitario es una realidad, entonces el gobierno federal tiene que reconocer tu matrimonio.

A veces pensamos en asuntos de derechos y los vemos como cosas que pasan “por allá”, “a otra gente”, pero pocas veces le vemos las caras a quienes se afectan por estos hechos. Pues hoy quiero que sepan que estos asuntos tiene nombres, apellidos, familias y que queremos futuros seguros. Mi esposo y yo somos parte de esas miles de parejas que, a partir de hoy, tenemos accesos a derechos que antes no teníamos. Hace un mes somos esposos. Hace poco más de un mes, mi empleador, la Iglesia Bautista Universitaria de Seattle (University Baptist Church) le ofrece seguro médico a mi esposo. Hace ya casi dos años que vivimos juntos, compartiendo todo en el hogar. Sí, el nuestro es un HOGAR. Somos una FAMILIA.

Pero no es hasta hoy que el gobierno federal ha reconocido nuestra relación.

Esta es nuestra situación: hasta hoy, teníamos miedo. ¿Por qué? Pues porque mi esposo está en este país sin los documentos necesarios para residir legalmente en los Estados Unidos. A pesar de que trabaja, paga impuestos, contribuye a la nación, tiene seguro médico, tiene familia en el país, etc., su estatus migratorio nos mantenía en vilo. Hasta hoy, no había nada que pudiéramos hacer. Vivíamos en miedo. Pero hoy ese miedo se ha convertido en alegría…

Hoy mi esposo y yo nos regocijamos de que podemos comenzar el proceso para normalizar su estatus migratorio. Hay por fin una luz – una luz intensa y esperanzadora – al final del túnel. Hoy, gracias a la decisión de la Corte Suprema, puedo patrocinar a mi esposo para que viva y trabaje legalmente en los Estados Unidos. Más que eso, ya no tenemos que tener miedos.

Estas decisiones cambian vidas. Esas vidas que esta decisión ha de cambiar son reales. No importa lo que fundamentalistas pseudoreligiosos digan, estamos hablando de personas, de familias, de seres humanos… Hoy, mi humanidad y la humanidad de mi esposo fueron afirmadas. Nuestros derechos fueron reconocidos. Derechos que hasta hoy solo eran el privilegio de parejas heterosexuales. Pero no. Hoy la Corte Suprema dijo que YO TAMBIEN SOY PERSONA y que mis derechos son tan importantes como los de cualquier otro ciudadano de este país. Mi familia es hoy feliz y no vive en miedo nada más.

Leave a comment

Filed under amor, boda, familia, Gay, Hispanics, Latino, Lesbian, LGBTQ, matrimonio, Puerto Rico

La conversación más difícil que he tenido

Bueno, comencemos por decir que en realidad, no ha sido la conversación más difícil de mi vida. Pero fue bastante difícil. Les cuento la historia…

He pasado muchos años haciendo activismo. En mis años de activismo, desde que estaba en la universidad hasta el día de hoy, me he reunido con presidentes de instituciones, miembros de la legislatura, miembros de la prensa, líderes religiosos tanto a niveles locales como internacionales y hace no mucho tuve la oportunidad de hasta sentarme a convencer al gobernador de mi estado de que tenía que hacer algo por las comunidades hispanas de Washington. A pesar de estas experiencias, no me sentía en lo mínimo preparado para la conversación que tuvo lugar hace unas semanas atrás.

En estos pasados meses, mi compañero y yo hemos estado planeando nuestra boda. Como esto es algo nuevo para su sobrina de seis años yo me ofrecí a explicarle a ésta todo el asunto de que su amado tío Nando (como su familia le llama) y yo nos uniríamos en matrimonio.

Pasé semanas revisando la conversación en mi mente. Traté de visualizar todos los posibles escenarios. Busqué en mi mente las mejores palabras para explicarle a Emely lo que significa el matrimonio y por qué su tío y yo tendríamos una boda. Bueno, que por semanas estuve planeando para una conversación que me parecía medio sencilla – por aquello de mis años en el activismo – y natural. Después de todo, es nuestra sobrina de seis años que mide menos de tres pies de altura y no el Gobernador Inslee que mide más de seis…  ¿Qué podría salir mal?

Pues cuando el momento llegó todo resultó más difícil de lo que pensé. Emely nos quiso enseñar el nuevo vestido verde menta que su mamá le compró. También sacó los zapatos plateados que se pondría con el vestido. Pero había un problema, Emely no sabía para qué ocasión especial era ese vestido nuevo. Sabiendo que esta era nuestra oportunidad, su mamá le dice que me pregunte a mí.

Con todas las bases cubiertas, le digo a Emely que el vestido es para una ocasión especial. Ella se interesa y pregunta qué ocasión tan especial es esa. Yo le pregunto, “Emely, cuando dos personas se quieren mucho, ¿qué hacen?” Su repuesta, después de pensarlo un poco, es, “¡Se casan!” “Así es. Pues tu tío y yo nos queremos mucho. Como nos queremos mucho, vamos a tener una boda.”

Hasta ahora, todo va como planeado. La nena me sigue la conversación. Hay un momento de explicar que existen diferentes tipos de familia. Ella reacciona como lo más normal del mundo, porque, después de todo, ella también tiene un hermanito, una mamá y un papá con quienes vive y un papá, una mamá y un segundo hermanito con quienes pasa los fines de semana. El concepto de “familia no tradicional” es… pues lo tradicional para ella. Así como lo es para millones de niños y niñas en los Estados Unidos. “Bien hecho, tío” pensé yo.

Pero de repente la conversación se tornó difícil. Comenzaron a salir las preguntas que no esperaba. Emergieron aquellas curiosidades infantiles para las que nunca me prepararon los años de activismo. Resurgieron todos los temores que pueden surgir cuando le tratas de explicar a una niña de seis años que su tío, un hombre, se va a casar con otro hombre. Y aquí fue que me encontré en la disyuntiva de si seguía la conversación o si me levantaba y salía corriendo de allí porque no tenía la más mínima idea de cómo contestarle a nuestra sobrina sobre sus preocupaciones más grandes e importantes sobre la boda de su tío conmigo.

Mi mente quedó en blanco. Mi corazón palpitó más rápido. Mis manos me sudaban y las palabras no me llegaban a la boca. ¿Cómo contestarle a Emely estas preguntas tan profundas e importantes que nunca pensé que fueran las prioridades de una niña de seis años?

Resulta que, en medio de nuestra conversación, a Emely no le pareció nada extraño que dos hombres se fueran a casar. Pero cuando le expliqué que su tío y yo tendríamos una boda y que sería en una iglesia, con una sacerdote mujer y que tendríamos una fiesta con pastel/bizcocho (mi compañero es mexicano, así que hay que explicar las cosas en español MexiRiqueño), Emely puso sobre la mesa sus preocupaciones más grandes… “¿Habrá ice-cream?”

Totalmente desconcertado. Así me dejó su pregunta. ¿Habrá helado/nieve en la boda? Le di la única respuesta que tenía. Con una voz trémula porque no sabía cómo contestar tan profunda pregunta, le dije, “No. No habrá helado en la boda.”

De toda la conversación, de todo lo que le podríamos explicar sobre que dos personas del mismo sexo se vayan a casar, de todo lo que había ensayado en mi mente, nada me preparó para contestar esta pregunta. Pero las cosas no se quedaron allí. Todavía quedaba una pregunta aún más importante… “Tío, ¿y va a haber una piñata?”

Me quedé tieso. Ninguno de los tres adultos en la sala supo qué decir. Lo único que se nos ocurrió fue decirle que, por tradición, no hay piñatas en las bodas. Que las piñatas son para los cumpleaños y para otras fiestas, pero no para bodas

Emely no estuvo satisfecha. “¿Por qué no va a haber piñata en la fiesta cuando tío Nando y tú se casen? ¡Es una fiesta! ¡Yo quiere ice-cream y una piñata en su boda!”

Mientras yo todavía turbado por una conversación tan difícil, la niña no se detuvo en su afán de entender el extraño mundo de la gente adulta, donde las fiestas se celebran sin helado/nieve y sin piñata. “¿Cuándo es la boda?”, preguntó ella. “Pues al fin de mes.” “¡Pero yo quiero que tengan la boda ya y que haya ice-cream y piñata!

¡Qué trabajo tan difícil! Explicarle a una niña lo que es el amor y lo que es la igualdad matrimonial resultó mucho más difícil de lo que preveía. Quizás por esto es que aquellas personas que se oponen a la igualdad matrimonial no quieren que tengamos derechos. Es muy difícil explicarle a un niño o a una niña que en la fiesta de bodas de sus dos tíos hombres o sus dos tías mujeres, no habrá piñata ni helado. Quizás lo que temen los fundamentalistas religiosos es que no tienen la capacidad intelectual para explicarle a la niñez que cuando los adultos hacen fiestas, el helado y las piñatas no son prioridad.

No sé, quizás las personas que se oponen a la igualdad matrimonial por razones religiosas no tienen las palabras para explicar el extraño mundo de los adultos a la niñez. Les entiendo. La niñez entiende el concepto de amor muy fácil. Pero es extremadamente difícil explicarle las fiestas de adultos a la niñez. Son fiestas donde no hay helado ni piñatas. ¿De qué vale una fiesta de este tipo? ¿Qué más da si las dos personas que se paran frente al ministro o la ministra son dos hombres, dos mujeres, o un hombre y una mujer, si cuando ese amor se celebre no va a haber helado ni piñata?

Ya mi compañero y yo hemos hablado. Vamos a tener helado en la boda. Todavía no estamos convencidos de que haya piñata. Pero, ¿quién sabe? La sacerdote mujer que nos va a casar ya parece estar convencida de que es necesario que haya piñata en la boda para que la niña sea aún más feliz. Yo espero que ella la traiga en una de sus maletas cuando venga…

Emely tiene dos tíos que la adoran, que la respetan, que le ayudan con sus asignaciones de la escuela y que toman el tiempo para jugar con ella y enseñarle muchas cosas. Eso ella lo sabe. Ya la veo dando vueltas en la iglesia, con su vestido verde menta, comiendo helado/nieve y dispuesta a romper la piñata que marcará el día que sus tíos se juraron amor para siempre.

Leave a comment

Filed under amor, boda, Dios, Español, familia, Gay, iglesia, Latino, LGBTQ, matrimonio, niña, niñez, niño

El Amor de Dios es Condicional

Cuando era chiquito y participaba de las actividades de la iglesia bautista en la que crecí, aprendí un corito que dice así:

“Dios es amor,

la Biblia así lo dice.

Dios es amor,

lo vuelve y lo repite.

Dios es amor…

Buscando lo hallarás;

 en el capítulo cuatro,

versículo ocho,

primera de Juan.”

De pequeño, me gustaba tratar de cantar la canción porque siempre me trababa. ¿En qué verso es que está? ¿En qué capítulo? ¡Dios mío, pero si es que no sé diferenciar entre primera, segunda y tercera de Juan! Pasábamos mucho tiempo en la Escuela Dominical y en las Escuela Bíblica de Vacaciones aprendiendo este corito. Lo cantábamos cuando íbamos de jira y cuando hacíamos los servicios de la niñez. Lo canté en privado y en público. Lo canté y lo canté hasta que me lo creí…

Creciendo en la iglesia bautista de mi barrio, comencé a creer en un Dios que se manifestaba en amor. Tal como lo decía el corito, “Dios es amor, la Biblia así lo dice.” ¡Me creí el cuento! Llegué a pensar que las personas que me enseñaron dicho corito eran sinceras; que eran personas que de verdad creían en un amor incondicional de Dios hacia mí y hacia toda persona. Pero pronto me daría cuenta que eso no era verdad. Pronto me daría cuenta de que el amor de Dios no es incondicional; por el contrario, me di cuenta en mi adolescencia que el corito que me enseñaron era una mentira.

No digo que 1 de Juan 4.8 no diga que Dios es amor. Por el contrario. Claramente lo dice allí: “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” Lo dice clarito. Así como lo canté de pequeño. Lo que no era cierto es que la iglesia que me enseñó a cantar este corito se creyera lo que cantaba.

La verdad es que no sé cuál es la posición de la iglesia bautista en la que crecí con respecto a esto. Cuando digo, “la iglesia que me enseñó a cantar este corito”, me refiero a la Iglesia Cristiana en general. Me refiero a aquella Iglesia que dice estar fundamentada en las enseñanzas de Jesús. Me refiero a aquella Iglesia que dice ser la portadora de gracia y salvación y liberación para la gente, porque es el cuerpo de Cristo. Si es bautista, o católica, o pentecostal, o presbiteriana, o carismática, o metodista, o adventista, o lo que sea, es inconsecuente. Me refiero a la iglesia que todavía hoy enseña a la niñez a cantar con alegría este corito, pero que a la hora de la verdad sus acciones distan mucho de las acciones del predicador errante que dicen seguir.

La Iglesia Cristiana me mintió. El amor de Dios que esta iglesia predica es condicional. El amor de Dios que esta iglesia predica es un amor que hiere. Bien lejos está este “amor” del que predicaba Pablo en su carta a la iglesia en Corinto, cuando escribe: “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.” (1 Corintios 13.4-8) Ahora, ese “amor” que se supone era el de Cristo hacia la humanidad y que es el que se supone que la humanidad demuestre entre sí, se ha relegado “a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.” (1 Corintios 13.1b) Ya ese amor de Dios, del que tanto Juan y Pablo hablaron, solo se usa en recitales para bodas “correctas”, o sea, entre un hombre y una mujer. Así que ya ese amor no tiene sentido, ni tiene sonido.

La Iglesia me mintió. Me decía que Dios es amor pero según fui creciendo me di cuenta de que ese amor era condicional. Cuando yo abrí mis ojos al amor y encontré ese amor en otro hombre, la Iglesia me dijo que ya “el amor de Dios” no era para mí. A pesar de que me enseñaron a cantarlo; a pesar de que me enseñaron a buscarlo; a pesar de que me enseñaron a creerlo, ya ese amor no era para mí.

¡Hasta se inventaron un versículo para describir el amor condicional que Dios tiene para quienes somos como yo! “Dios ama al pecador, pero no al pecado” me comenzaron a decir. Yo buscaba y buscaba desesperado en dónde estaba este versículo tan recitado, pero nunca lo encontré. Por el contrario, después de mucho estudio y lectura de la Biblia (soy teólogo y pastor de profesión) me di cuenta que éste era un versículo inventado. ¡Otra vez me mintió la Iglesia!

Tanto me mintió la Iglesia que me dejó sin madre, sin padre y sin hermana. Cuando lo Iglesia decía que somos “la familia de Dios”, no decía que esta familia también era condicional. Nunca me dijo la Iglesia que para pertenecer a esta familia tenía que deshacerme de la persona que Dios me hizo y convertirme en un títere sin alma y sin entrañas; que me tenía que despojar de quien Dios me hizo para convertirme en una marioneta de la institución que puso condiciones al amor de Dios.

Pero he aquí la paradoja: mientras la Iglesia me siga mintiendo yo me seguiré proponiendo desmentirla. Después de haber dejado de un lado la Iglesia y sus mentiras, volví. No solo que volví, sino que me hice más creyente. Creyente de la realidad inescrutable a la que en mi fe llamamos “Dios”. ¡Me hice hasta más bautista! El amor y la pasión que sentí y que sigo sintiendo por todo lo que tiene que ver con la naturaleza de la Divinidad y con la forma en que la Divinidad se manifiesta, me llevó a estudiar teología. Además de esto, me llevó a optar por el ministerio parroquial como mi profesión. Hoy día sigo siendo una persona de fe; una fe transformada a fuerza de fuego, como dice el Apóstol en 1 de Pedro 1.2-9.

La fe que profeso hoy día es una que sigue la inocencia de la fe en el amor de Dios como lo cantaba de niño. A la misma vez, es una fe madura. Es una fe que no es ciega, sino que busca y escudriña las Escrituras porque ellas no son letra muerta e ídolo santo como el fundamentalismo que se ha apoderado de mi tradición religiosa lo quiere presentar. Por el contrario, las Escrituras que leo siguen siendo una “lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino.” (Salmo 140.105) Las Escrituras que leo no son un ídolo ante el que me arrodillo y adora, como hacen los fundamentalistas que se han robado mi tradición religiosa. Las Escrituras que leo tienen historia y contexto. Las Escrituras que leo es “viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hebreos 4.12) ¡Estas no son palabras muertas para regir las vidas! Contrario a lo que los fundamentalistas que se han querido robar a tradición religiosa, las palabras que encuentro en las Escrituras tienen sentido cuando las veo en su justo contexto. Y esas palabras no son el final; sino el comienzo.

De hecho, después de mucho dolor por haber perdido mi familia, fueron las palabras que aprendí en la Escuela Dominical las que vinieron a mi mente: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.” (Salmo 27.10) Mi padre, mi madre y mi hermana me dejaron, porque su amor es condicional, como el que predica la Iglesia Cristiana a la que asisten. Pero el amor de Dios, no el que predica la Iglesia, sino el que viene de la Divinidad en todo su esplendor y en todas sus manifestaciones, me recoge, me da la bienvenida, me abraza y me renueva.

También me he acordado de otras lecturas bíblicas. Por ejemplo, la única vez en que Jesús se manifiesta en los evangelios acerca de cuál es su definición de “familia”. El evangelista Lucas (8.19-21) nos cuenta esta corta historia que, una vez más, es la única declaración que hace Jesús sobre lo que él considera “familia”: “Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud. Y se le avisó, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. Él entonces respondiendo, les dijo: ‘Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen.’” ¡Una familia se hace! Una familia es aquella que hacen real a Dios en su medio. Una familia, según Jesús, es la que tú escoges.

Esa familia la he ido haciendo a través de los años y las décadas. Ya no tiene padre, madre y hermana; pero tiene una abuela que siempre me ha querido. Tiene tías que me hacen reír y que siempre me abrazan. Tiene primas que me aman y me lo repiten una y otra vez. Tiene primos que, siendo hombres jóvenes heterosexuales en un ambiente machista, se atreven a alzar la voz por los derechos de las personas gay, lesbianas, bisexuales y transexuales. Tiene amistades, de todas las edades, todos los sexos, todas las orientaciones, todas las religiones y de ninguna religión, hasta de diferentes partes del mundo, que siempre han estado allí para mí. Esa familia tiene un compañero al que amo, que me ha dado su amor, su compromiso y su fidelidad y con quien próximamente me casaré legalmente. Quizás algún día mi madre, mi padre y mi hermana decidan regresar a mi familia y dejar atrás el amor condicional de su Iglesia Cristiana para acceder al amor incondicional del Espíritu de Dios del cual nos enseña las Escrituras. Cuando eso pase, estaré aquí con el resto de mi familia para recibirles.

Por ahora, sigo denunciando la mentira de la Iglesia. Al mismo tiempo, sigo proclamando la verdad que he encontrado en las Escrituras… Esta vez, como cuando era niño, canto, canto, canto… Este es mi canto de hoy:

¡El amor de Dios es maravilloso!

            ¡El amor de Dios es maravilloso!

            ¡El amor de Dios es maravilloso!

            ¡Cuán grande es el amor de Dios!

            Tan alto que no puedo ir arriba de él…

            Tan bajo que no puedo ir debajo de él…

            Tan ancho que no puedo ir afuera de él…

            ¡Cuán grande es el amor de Dios! 

Leave a comment

Filed under amor, Dios, Español, Gay, iglesia, Latino, Lesbian, LGBTQ, Puerto Rico, Theology

Everyday Hispanic Heritage Project – Ms. Haydeth Tavira

Ms. Haydeth Tavira

Pantry Manager

West Side Campaign Against Hunger, New York, NY

Hunger is a real issue in the United States. After the economic collapse, food pantries across the nation saw a dramatic increment of clients. In New York City, there are several organizations supporting families and individuals who suffer from hunger and other needs. One of these organizations is West Side Campaign Against Hunger (WSCAH.) This is where our Everyday Hispanic Heritage heroine currently works.

Haydeth Tavira moved to the United States from her native Mexico. She is a single mother of three who has lived in New York City for many years. Her commitment to her children didn’t allow her to pursue full time employment, and as luck would have it, she was unemployed or underemployed for long periods of her time. But this did not deter this courageous woman. Instead of staying home, she decided to volunteer with nonprofits in her community. That is when she came to be part of the corps of volunteers at WSCAH.

Haydeth provided support to the staff and clients of the organization. You would find her sorting through donated clothes, unpacking loads of canned food, helping elderly people fill out paperwork, running errands for disable clients of the food pantry and overall doing anything that was needed. She was never discouraged, she never stopped.

Besides volunteering for WSCAH, Ms. Tavira was active in school PTAs, tutoring programs, and any other of her children’s needs. She would often join other women in the community who came to learn English in the program offered by the Church of St. Paul & St. Andrew, where WSCAH rents space. Her courage and determination has always been an example for other immigrant women – single, married, with or without children – who came through the doors of the food pantry.

After many years as a volunteer, Ms. Tavira is now on the staff of WSCAH, and continues serving on other community initiatives. She continues with her commitment to end hunger in New York City and continues being an exemplary mother and friend. Her life is an example of the strong will of the Hispanic people, and for this, Ms. Haydeth Tavira is today’s Everyday Hispanic Heritage heroine!

Leave a comment

Filed under Church, Español, Hispanics, Latino

Everyday Hispanic Heritage Project – Prof. Christian J. Roldán Santos

Prof. Christian J. Roldán Santos

Instructor of Mathematics – Black Hawk College

Rock Island, IL

The Quad Cities between Iowa and Illinois is not precisely the place to find many Latin@s, although, as everywhere else in the USA, this is rapidly changing. There is a new influx of Hispanics due to both immigration and second and third generation Hispanics moving up in the economic ladder. However, it is always difficult for those moving to new places to find the resources to adapt to their new environments. This is why we need all the help that we can get from those who are already established and who are willing to extend their hands in solidarity.

Today’s Everyday Hispanic Heritage hero moved to the American heartland over ten years ago to attend the University of Iowa in Iowa City, IA. Christian Roldán Santos graduated with honors with a degree in Mathematics from the University of Puerto Rico in Mayagüez and immediately moved to Iowa City to pursue a graduate degree. Currently, Mr. Roldán is pursuing a PhD in Higher Education at Illinois State University, Normal, Il. He fell in love with the area and decided to make of the Midwest his home.

Mr. Roldán is originally from Juana Diaz, Puerto Rico. As a gay, Puerto Rican, Latino immigrant he has found that his life is always in limbo. He states that he is “too Puerto Rican and Latino for the United States, too American for Puerto Rico, and too gay for either place.” Perhaps this is what has brought him to be deeply involved in working for justice for Latin@ immigrants as well as for the LGBT communities.

There are many fields in which Latin@s are underrepresented, and Mathematics is one of them. However, Christian has a passion for this field and through his actions has shown the upcoming Latin@ generation that it is possible to pursue a career in Math and Sciences. Mr. Roldán is currently a professor of Mathematics at Black Hawk College in Moline, IL. At Black Hawk he is the advisor to two organizations, the Association of Latin-American Students (ALAS) and Phi Theta Kappa; he also serves as the vice-president of the school’s Senate, coordinator for the school’s International Festival, and volunteers during orientation session to help with international students.

Christian is also very involved in his local community. He regularly visits local schools to give talks and presentations on college life, leadership, success, and diversity awareness. More recently, he is schedule to be a presenter at the Latino Youth Summit at Black Hawk in October. Mr. Roldán also volunteers with the newly created LGBT Metro, an organization that supports gay, lesbian, bisexual, and transgender individuals in the Quad Cities area.

Certainly, Hispanics and Latin@s moving to the heartland of the USA will find inspiration and a supporting presence in Christian Roldán Santos. For all that he does for his community in the middle of the Iowa-Illinois border, Christian is today’s Everyday Hispanic Heritage hero!

Leave a comment

Filed under Español, Gay, Hispanics, Latino, Lesbian, LGBTQ, Puerto Rico, Queer, Sociology, trans